martes, 16 de marzo de 2010

VOLUMEN 15 Capítulo 3 (4/4)

Nota aclaratoria: El siguiente texto es una traducción al español hecha de su original en inglés. Para mayores referencias, consultar la fuente que se cita al final.

SAIUNKOKU 15
(Kuraki Tasogare no Miya)
Capítulo 3 parte 4/4
Editado por Charmian
Traducido por Violet Raven


>ANTERIOR



Shuuei no avisó a nadie más que a Jyuusan-hime de su partida, y tampoco escribió ningún mensaje. Ya que era algo que Shuuei hacía por su cuenta, tendría que decirles después. Dejar algo atrás estaría mal. Y aún haciéndolo, todos ellos estarían ocupados con el asunto del personal, lo de las langostas y lo de Yuushun-dono.
Las antorchas del Ministerio de la Cueva de los Iluminados estaban encendidas aunque ya era de noche. Él había escuchado que el Ministerio de la Cueva de los Iluminados estaba abierto durante la noche, y quizás eso era algo de lo que estar más bien agradecido. Cuando Shuuei abrió la puerta y anunció a qué había ido, lo dejaron pasar enseguida. No fue cuestionado mucho. Al parecer, varios altos oficiales venían por las noches a pedir algo al Ministerio de la Cueva de los Iluminados.
“Se lo ruego, no haga que Uu Uu-sama se agote demasiado.”
Cuando el joven oficial que guiaba a Shuuei le dijo esto, él recordó algo que había dicho Ryuuki.
Recientemente, parecía que Uu Uu no se encontraba bien de salud, y raramente se aparecía en las sesiones de la corte.
“…¿Se encuentra mal de salud?”
“Si. Aunque en realidad lleva así años… Cuando Riou-sama estaba aquí, él se encargo de la mayoría del trabajo de la oficina, por eso mejoró… pero ahora vuelve a estar ocupado otra vez.”
Mientras subían las escaleras del fondo de la oficina, Shuuei gradualmente empezó a sentir algo extraño. Él sentía como si ahí hubiera más historias de las que parecían desde el exterior. Era como si él estuviera perdido en un espeso bosque sin salida, y de no haber alcanzado el piso superior, nunca habría podido salir otra vez.
(Wow… ¿así es como se sintió Jyuusan-hime cuando se perdió en la Bahía de los Nueve Colores…?)
De repente, él sintió como si algo se hubiera abierto frente a sus ojos, y un peculiar vértigo, como si su reloj interno se hubiera descompuesto. Un largo corredor se extendía frente a él. A ambos lados de éste, había puertas alineadas, y él sintió que también su sentido de la orientación se enrarecía.
“Uu Uu-sama está al final del corredor. Con permiso…”
Sintiendo como si hubiera sido engañado por un zorro, Shuuei, sin embargo, recorrió todo el pasillo hasta el final.
Cuando finalmente abrió la puerta, percibió una esencia de hierbas medicinales. Al mirar dentro, se quedó estupefacto. En un espacio tan amplio como la sala del trono, había varios objetos que parecían pequeños. Misteriosas y fascinantes lámparas, estantes que contenían innumerables hierbas, numerosas esferas transparentes, tazones, espejos y toda clase de instrumentos de medición. Parecía más un archivo que los mismos archivos, con una montaña de libros de tres paredes de espesor que llegaba del piso al techo.
En medio de todo esto, estaba sentado el pequeño Uu Uu-sama.
Y no estaba solo. Había alguien más al que él conocía. Tenía la frente tatuada, piel bronceada, rostro intrépido y un solo ojo. Aunque parecía estar parado ahí casualmente, su posición no estaba distanciada.
“-¡¿Jin?!”
Este era, sin duda, Shiba Jin, quien había desaparecido en la Bahía de los Nueve Colores junto con Shusui.
Jin sonrió indiferente.
“Hola, Shuuei. Ha pasado tiempo. Me enteré que estás desempleado.”
“¡No estoy desempleado! No, en realidad… quizá sería mejor si lo estuviera.”
“Siendo subordinado de Seiran, tal vez sería mejor estar desempleado.
“No, no es cierto. ¡¿P-p… por qué estás aquí, Jin?!”
“Eso es obvio. Estoy aquí por la misma razón que tú.”
“¿Vas a ir al clan Hyou? ¡¿Por qué?!”
Jin se veía exasperado. Shuuei notó de inmediato que aunque llevaba un parche negro en el ojo, no era el mismo que Jyuusan-hime le había dado antes.
“Um, somos enemigos, así que, ¿por qué iba a decírtelo? Sigues siendo el prototipo de señorito irreflexivo…”
“¡C-cállate! Uu-sama, ¡¿por qué permites la entrada a una persona sospechosa y de orígenes inciertos como esta?!”
Uu Uu miró tanto a Shuuei como a Jin, ladeando la cabeza mientras estrujaba su mullida barba.
“¿Qué? ¿Una persona sospechosa? Pero percibo un ‘viento’ proveniente de él terriblemente cercano al azul.”
“¿Qué? ¿’Viento’?”
“¿No eres tú la persona que posee el ‘viento’ del ‘color oculto’ de los Ran y los Hyou? (Ver nota) Me enteré que no te extraviaste en la Bahía de los Nueve Colores.”
Al momento, los ojos de Jin se estrecharon levemente, pero Shuuei estaba sobresaltado.
Aunque Jin era el heredero perfecto, había una razón de que su padre se hubiera distanciado tanto de él. Pese a que Shuuei nunca había escuchado a alguien decir esto, Shuuei siempre lo había notado. Detrás de la apariencia de Jin había más de lo que la verdad podía esconder. Jin era la única persona del clan Shiba que tenía la piel oscura. Lo mismo podía decirse de sus vistosas y marcadas facciones, su melancólico ojo y su precavida personalidad. Todo esto estaba fuera de lugar en el fiero clan Shiba.
Al parecer, el padre de Jin estaba irritado de que el hijo que concibió accidentalmente con una mujer ocasional fuera su sucesor.
Uu Uu-sama había sacado un tema prohibido casualmente, el cual ellos no habían tocado nunca antes.
Shuuei estaba visiblemente nervioso, más que Jin.
“¿Q-qué? ¡Yo no sabía nada de eso, Jin! No, ¿qué pasa con eso? ¡Pensé que era bueno que no hubieras nacido con la cara de un guerrero apestoso de sudor, sin una pizca de elegancia, como Ryuu-jiisan!”
Jin estaba asombrado. Shuuei decía esto con toda sinceridad.
“…Shuuei, cielos, el rostro es lo más importante para ti.”
“Idiota, ¡uno no puede escoger su propia cara! Aunque, en general, no hay nada malo con lo que tienes.”
Shuuei era, por naturaleza, el típico ‘señorito rico’. Desde el principio, nunca necesitó de excusas innecesarias. No le importaba cómo los demás medían las palabras, sino que únicamente creía en lo que era más importante para él. Por eso había elegido al emperador antes que a la familia Ran. Para Shuuei, en verdad ‘no había nada malo’ con Jin, de quien su propio padre se había distanciado, aún cuando fuera un enemigo.
Su media hermana, Jyuusan-hime, sentía lo mismo. Era por eso que para Jin era realmente fácil convivir con estos hermanos tan alegres. Todo se volvía ridículo.
Uu Uu nuevamente miró a Jin y a Shuuei.
“Además, alguien me pidió que hiciera esto.”
¡¿Alguien?! Shuuei miró a Jin. Esa persona era alguien cuya petición había sido tomada seriamente por el Ministerio de la Cueva de los Iluminados.
-El “señor” que se había ganado la lealtad de Jin.
Shuuei se arrodilló junto al diminuto y adorable Uu Uu-sama y le dijo como susurrándole en secreto.
“…¿Quién es, Uu-sama? No se lo diré a nadie, así que, ¿me lo dirás? Puedo regalarte muchos viajes a los más lujosos manantiales de aguas termales de la Provincia Ran, completando con sesiones de acupuntura y baños de pies, tantos como quieras.”
“Eso no es bueno. En este lugar tenemos el deber de guardar la confidencialidad. No se aceptan sobornos.”
Uu-sama lucía lindo, pero era famoso por ser increíblemente testarudo y discreto.
Jin miró a su amigo de la infancia de manera suspicaz. Honestamente, no había cambiado desde que era un jovencito mimado aristócrata de diez años.
“…Hey, Shuuei, creo que es más sospechoso el que llegaras a ser general así como así, que el que estés desempleado ahora…”
“No seas grosero.”
Uu Uu carraspeó y su blanca barba se onduló.
“…Veo que ambos están aquí para ir al clan Hyou.”
Mirándose el uno al otro, Jin y Shuuei asintieron.
Uu Uu los observó por un momento. Detrás de ellos, había dos personas más paradas. Uno de ellos era el Emperador y el otro era-
Uu Uu no les preguntó porqué iban a ir. Él sólo asintió como si supiera la razón.
“…Los “pasajes” hacia la familia Hyou en la actualidad están bloqueados de ese lado. Normalmente, yo sólo puedo forzarlos a abrirse una vez. Este es un boleto de ida solamente. ¿Todavía quieren ir?”
Jin no estaba sorprendido, como si ya supiera esto, pero Shuuei, que no sabía absolutamente nada de esto, mantuvo su distancia.
“¡¿Qué?! ¿Sólo puedo ir? ¿Qué hay del regreso?”
“Desde luego, tendrás que pedírselos allá. Si ellos no abren el “pasaje” para ti, no podrás regresar.”
“¿Eh? ¿Ehhhhhhh? ¿Quién? ¿Cómo?”
“Por cualquier medio.”
Ante el grave tono de voz de Uu Uu, Shuuei cerró la boca.
“Por cualquier medio.”
Uu Uu repitió esto una vez más, con palabras pesadas y profundas.
“Por favor regresa después de que todas las puertas del clan Hyou que están fuertemente selladas, abran desde ese lado. Si van, entonces deben tener esa disposición. Si no, entonces no puedo abrir el ‘pasaje’.”
Jin miró exasperado a su amigo de la infancia que estaba a su lado.
“…Oye, ¿no viniste aquí a hacer eso?
“No, vine por un ligero… no, no es ligero, pero sólo vine a ayudar a Shuurei-dono y entonces regresar. –Nunca pensé que eso implicaba una tarea tan difícil.”
Si él no atacaba a la familia Hyou, algo que ni siquiera el antiguo emperador había podido hacer completamente, entonces no podría regresar.
Sacar a la fuerza a un clan que se había encerrado a si mismo-
Esa tarea extra era más que pesada.
“…Eres listo, pero en serio, todo lo que tienes es la cara. Siempre has jugado al estúpido niñito rico, te precipitas al azar y luego te pierdes. ¿Crees que está bien que seas así cuando tienes 26 años?”
“C-cállate. ¡Si he sido capaz de llegar hasta aquí siendo así, está bien!”
Shuuei se puso serio. En realidad, a los únicos a quienes había revelado esta personalidad eran Jyuusan-hime y Jin. Aunque él podía hacer apropiadamente todo con los demás, por alguna razón, todo se arruinaba en presencia de este sujeto.
“Entonces, Jin, ¿ese era tu plan desde el principio?”
“Me basta con sólo ir, y luego alguien me ayudará. Tengo un contacto para regresar.”
Shuuei encogió los hombros desinteresadamente.
Una arruga apareció entre las cejas de Shuuei… él había conocido al Jin de siempre, detrás de su apariencia exterior, su prudencia y su tendencia estratégica, y eso no había cambiado. Si era verdad o no, Jin no lo decía. Él no mostraría ni una de los ases que tenía bajo la manga. Considerando que había actuado junto con Shusui, era bien sabido que de cierta forma, era cierto que tenía alguna conexión con la familia Hyou. Así que probablemente había algo de cierto en las palabras “Iré, y luego alguien me ayudará”. Él no creía que Jin fuera deliberadamente con el clan Hyou sin ser capaz de volver. Pero, si tenía alguna conexión para el regreso.
“Tal vez hay otras ‘personas’ persiguiendo a Shuurei-chan.”
…Sorpresivamente, eso era, exactamente.
Sin embargo, Uu Uu-sama dijo que sólo podía abrir el “pasaje” una vez. Si Jin lo usaba antes que él, entonces Shuuei perdería la oportunidad de ir al clan Hyou y con Shuurei.
-Entonces, ¿cuál era la razón?
Aunque él desconocía lo que Jin tenía planeado hacer en el clan Hyou, si fuera capaz de detener a Jin, los planes de “alguien” se verían ligeramente alterados. El emperador sería capaz de vengarse un poco. No obstante.
“…Jin, ¿de verdad Shusui-dono volvió al clan Hyou?”
“Si. Ella abrió el “pasaje” en el templo de la montaña Houkyou y fue de regreso sola.”
Él sintió como si el abanico que llevaba en el bolsillo emitiera un leve calor.
Uu Uu dijo que todos los ‘pasajes’ habían sido cerrados desde el clan Hyou. Estaba claro que algo extraño había ocurrido. A los Hyou, a Shuurei, a Riou –y a Shusui, que había vuelto a ese lugar por su propia voluntad.
“-Iré y seguro que regresaré. Uu Uu-sama, por favor abre el ‘pasaje’.”
La larga barba de Uu Uu vibró mientras suspiraba.
“…Shuuei-dono, aún si vas, quizás no puedas hacer nada. Por favor, date cuenta de que no puedes ignorar el deseo de Shuurei-dono y obligarla a volver aquí contigo. Incluso si es por orden del Emperador.”
“¿Uu Uu-sama?”
“No obstante, una vez que ustedes puedan regresar, definitivamente eso será señal de que una de las puertas selladas del clan Hyou se ha abierto… Siempre que nuestro clan encerrado en el cielo, ha cambiado, ha sido cuando tiene visitantes con aires del ‘exterior’. Aunque no sea un cambio total, ellos han dejado un pequeño pero definitivo cambio, como brotes creciendo de un guijarro. Ustedes dos pueden ser uno de esos ligeros ‘cambios’.”
Luego, Uu Uu sujetó las manos de ambos. Sobre ellos, algo apareció, como si hubiera estado flotando. Era un par de espadas. Al verlas, Shuuei y Jin abrieron grandemente los ojos.
“…¿’Kanshou’ y ‘Bakuya’? ¿Por qué están aquí? ¿No las tenían el Emperador y ese oficial militar?”
“Su Majestad y el oficial Shi vinieron a dejarlas por separado. Dijeron que si alguien con demasiado tiempo libre como si estuviera desempleado, venía aquí solo diciendo que quería buscar a alguien en el clan Hyou, y si esto le era útil, se las diera. Me parece que dijeron ‘Ve rápido y regresa rápido. Por favor’ Shuuei-dono.”
Shuuei levantó la vista. Al mismo tiempo, sintió ganas de reír. En ese momento, las últimas dudas que tenía acerca de si estaba bien que dejara al Emperador ahí e irse solo, se desvanecieron.
“Por favor.”
Ve en mi lugar-
Uu Uu inclinó un poco la cabeza, y miró las dos espadas preocupado.
“Sin embargo, estas espadas están completamente vacías desde la última vez que fueron usadas… Creo que ahora sólo serán capaces de sonar cuando detecten una presencia extraña… Ustedes dos, ¿van a aceptarlas?”
“Al decir ‘ustedes dos’, ¡¿quieres decir que vas a darle una de ellas a Jin, Uu Uu-sama?!”
“Si. Están vacías, así que creo que estaría bien… Sólo por si acaso.”
Jin, rebosante de interés, miró detenidamente a “Kanshou” y a “Bakuya”. Era la primera vez que las veía de cerca.
“…Escuché que son pocas las personas capaces de usarlas, y el principal de ellos fue el Emperador Senka.”
“Si. Tu abuelo, Shiba Ryuu-dono, fue uno de esos pocos. Y son aún menos los que las han ‘usado’ al ‘tomarlas prestadas’. Sólo una persona pudo usarlas cuando estuvieron completamente llenas, y ese fue el ‘Lobo Negro’. Él poseía una increíble energía mental y fuerza en el corazón, por eso ellas lo siguieron fácilmente, sin una reacción de rechazo. Aún así, supe que con sólo usarlas una vez, su corazón se detuvo.”
Jin recordó su encuentro con el ‘Lobo Negro’ en Kiyou. Él le había demostrado a Jin que fácilmente podía tomarlo por sorpresa. Él había visto su rostro en la Bahía de los Nueve Colores. Ahora Jin sabía ‘quién’ era el ‘Lobo Negro’. Rascándose la mejilla, le lanzó una mirada a su amigo de la infancia. Él lo compadecía por completo.
(…Él es su rival amoroso. Ha escogido a alguien contra quien no tiene oportunidad…)
“¿Su corazón se detuvo? ¿Qué significa eso?”
Sin saber que estaba siendo compadecido, Shuuei estaba asombrado. Era cierto, él había escuchado que las espadas usualmente no se podían usar.
“Estas espadas fueron forjadas originalmente para destruir demonios, para que la gente ordinaria que no puede hacer magia, pudiera exterminar demonios como hechiceros… En otras palabras, ellas son como si se usara magia. A cambio de ser capaz de manipular tan enorme poder, los que las portan agotan su energía. Cuando están a su máxima capacidad, están en la etapa más peligrosa, e incluso empuñarlas ocasiona que éstas succionen la energía. Por lo tanto, aquellos sin brío, no pueden usarlas. Entonces, cuando se termina la energía de su portador, empiezan a consumir su fuerza vital, y si el portador no es suficientemente hábil, el día que las use, puede ser el último de su vida.”
“¡Uu-sama! ¿No son éstas espadas malditas? ¡Éstas no son espadas que destruyen demonios, son espadas malditas!”
Shuuei había dicho una gran verdad. Jin rió mientras le daba golpecillos curiosos a las espadas.
“No puedes usarlas si no tienes las agallas, Shuuei. Es una suerte que estén vacías.”
“¡¿Qué quieres decir con eso?!”
Shuuei estaba furioso y definitivamente no hizo ningún movimiento para tocar las espadas. Parecía que estaba consciente de ellas.
“Cuando están vacías es como si estuvieran durmiendo, no necesitan alimentarse. Así que pueden tocarlas sin preocupaciones. Si nada le ocurrió a Su Majestad ni al oficial Shi, otras personas pueden usarlas.”
Shuuei también había visto a Ensei portar una en la Provincia Sa.
“Además, cada una posee el temperamento correspodiente al ying y al yang, por eso, si cada quien toma una de ellas, cuando ambos estén perdidos, ¡ellas les serán muy útiles para encontrar a la otra persona!”
“…Como el cascabel de un gato. Bien, yo tomaré esta.”
“¡Oye, Jin! ¡No te la están regalando! ¡Después de eso, devuélvela!”
Shuuei tomó la que correspondía al yang, “Kanshou”, y Jin tomó la del Ying, “Bakuya” sin dudarlo. Cuando Uu Uu vio eso, pensó que esto era un poco inesperado. Él creyó que iba a ser al contrario.
Uu Uu volvió la vista hacia el pecho de Shuuei. Al lugar donde él había puesto el abanico de Shusui.
“-El ‘exterior’ verdaderamente ha cambiado a Riou-dono. Y, el destino de una sacerdotisa… Realmente, yo debería ir. Pero, no puedo… todavía. –Bien, entonces, abriré el ‘pasaje’ y los enviaré a su destino. Por favor, entren al círculo.”
Shuuei y Jin miraron el círculo mágico, pero ninguno se movió. Sabían que ambos estaban pensando lo mismo. Shuuei miró a Uu con “Kanshou” en una mano.
“…Pero, Uu-sama, ya lo dijiste antes. Usar magia es como usar esta espada. Eso consumirá tus fuerzas y tu energía vital. Cuando dijiste que sólo podías abrirlo una vez, eso…”
Eso significaba.
Fue en este momento que:
“…Correcto. Yo lo haré en su lugar.”
Tanto Shuuei como Jin pusieron sus manos en los puños de sus espadas, y se voltearon con sobresalto. –No habían notado esta presencia. Shuuei se quedó mudo cuando vio a la persona que apareció repentinamente de la nada.
“…¡¿Ryuuren?!”
Después de regresar de la Bahía de los Nueve Colores, su hermano había desaparecido.
“¿Por qué estás aquí-?”
Ryuuren volteó lentamente su rostro hacia Shuuei. Su mirada era como las profundidades del mar. Él percibió que había algo diferente en él del Ryuuren de siempre.
No, no era sólo algo.
“…¿Ryuuren…?”
“-Si. ‘Ryuuren’ es quien observa. Ryuuren no tiene que hacer nada. Tú debes ir en su lugar.”
El cuarto se llenó con un sonido reverberante parecido al de campanas doblando. “Kanshou” y “Bakuya” sonaron y todos los instrumentos sagrados en la habitación, junto con ellas. No se veía que Ryuuren estuviera tratando de hacer algo. Ni siquiera estaba tocando su flauta como acostumbraba. Él sencillamente cruzó los brazos y se quedó ahí de pie. No había nada extraño en eso. Sin embargo, él en sí mismo era lo más extraño. No había ni una sola pizca de la excentricidad propia de Ryuuren, que siempre lo rodeaba –y tampoco de algún rastro de humanidad. Detrás del sonido del eco de campanas, tan alto como para partirle la cabeza a uno, lo último que Shuuei vio fue la silenciosa mirada de “alguien” con el rostro de Ryuuren.

Uu Uu miró fijamente con desconcierto al joven que fácilmente había abierto el “pasaje” sin mover un solo dedo. Ni siquiera había usado un círculo mágico.
Uu Uu encontró que estaba temblando de miedo –ante la contundente diferencia de poderes.
“Tú… mi Señor…”
“No fue por lástima. Tú ayudaste al Rojo en el pasado. Vine a devolverte el favor, sólo esta vez. No habrá una segunda. Tu línea en la vida es corta. Sería una pena que la desperdiciaras aquí y murieras.”
“…Estoy profundamente agradecido…”
El joven hombre le dio un buen vistazo a Uu Uu, que estaba sentado tranquilamente en medio del círculo. Lo alcanzó y lo levantó con ambas manos como si fuera un bonito muñeco.
“Tienes un buen abrigo de pelo para ser humano. También me gusta el tamaño que tienes. Además eres lo bastante pequeño para ser un artículo de decoración.”
¿Abrigo de pelo? ¿Decoración? Uu Uu estaba asombrado y el joven le dio unas palmaditas como si realmente fuera un muñeco.
“Sería una pena si te dejara morir aquí así. ¿Puedo congelarte y ponerte como decoración?”
“¡E-eso no! ¡Si haces eso, moriré!”
“Eso pasará tarde o temprano. ¿Qué te parece esto? A cambio de que seas parte de mi decoración, te concederé un deseo. De todas formas, vas a usar tu vida de una vez, así que, ¿no crees que es buena idea? Yo soy el ‘vidente de los sueños’, quien supervisa el tiempo. Debe haber una o dos cosas en tu pasado que quieras hacer de nuevo, ¿no?”
Uu Uu reaccionó con un sobresalto.
En efecto, “Ryuuren” era el oráculo del clan Ran. Ese nombre le era permitido a la persona que poseía el cuerpo y mente excepcionales que podían alojar a un iluminado en vida, aunque había un precio. Esa persona tenía permitido usar sólo una porción del poder del Iluminado Azul, el ‘vidente de los sueños’.
El máximo gobernante del “tiempo”, que controlaba todos los aspectos de éste, el que podía ver el pasado y el futuro mientras dormitaba. El Señor Azul.
Se decía que, si él lo deseaba, podía enfocar todo –el pasado, el presente y el futuro, el tiempo y todo lo que los humanos estaban haciendo en tres mil mundos –en un segundo, e intervenir. Esa era la razón por la que, de no haber un humano capaz de tolerar semejante cantidad de información, “él” no podía descender a la tierra.
Habiendo presenciado una pizca de su poder antes, Uu Uu tuvo la sensación de que verdaderamente podía cambiar el pasado.
Algo que en el pasado él deseaba volver a hacer.
Si miraba hacia atrás, había muchas cosas.
Sentía que había llegado a arrepentirse del pasado. Y aún ahora, mucho más.
Pese a esto, Uu Uu abrió su diminuta boca.
“No.”
Ante esta única palabra de respuesta, el joven sonrió, de cierta forma, contento.
“Hmp, realmente tienes un buen abrigo de pelo. Es una lástima. De verdad te estás esforzando. Por supuesto, nosotros no te ayudaremos. Sólo observaremos, como siempre. Debes ajustar cuentas por ti mismo.”
El joven entrecerró los ojos y miró a Uu Uu.
“Has rasurado tu cuerpo hasta volverte así de pequeño. Bueno… te dejaré descansar.”
Antes de poder responder, el cuerpo de Uu Uu fue asaltado por un pesado agotamiento y perdió la conciencia.
El joven le dio unos golpecitos a Uu Uu, que estaba dormido en sus brazos. Cuando él respiró profundamente, pudo ver el color de la vida de Uu. Era del color del crepúsculo que estruja el pecho hondamente, como si estuviera rebosante de lágrimas. ¿Qué era semejante color?
“Has tenido un largo camino. Y tu vida no ha sido fácil. No obstante, dices que no quieres rehacerla, y esas palabras son de lo más noble. Me gustaría hacerte más fáciles las cosas, pero probablemente todavía no deseas eso. Eh, Shi Shou.”
Shi Shou, quien había aparecido ahí, miró al dormido y exhausto Uu Uu, y momentáneamente, hizo una cara como si pensara que lo estaban dejando atrás.

Notas:
Sobre los colores: Usualmente, yo (Charmian) traduzco “Ran” como “Azul”. Hyou si es un color también, azul claro, para ser exactos.

Previamente, Uu Uu abrió la puerta para sacar a Shouka del clan Hyou, de donde liberó a Bara-hime. Supongo que es por eso que Ryuuren, el Iluminado Azul, le está agradeciendo. El Iluminado Azul ha sido mencionado anteriormente en el último Gaiden.



***

Fuente: http://yuzutea.net/log/2010/01/saiunkoku-book-15-chapter-3-44/

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